Es tu aroma el que me transporta a aquel momento,

Cuando la lluvia nos sitió en una pequeña cabaña,

Cuando nos miramos a los ojos y sentimos todo ese calor,

Nos sofocamos en suspiros y nos quemamos con caricias.


Ni siquiera la lluvia pudo apaciguar el fuego alrededor.

Un fuego incontrolable que se expande más y más.

Sofocante y asfixiante pero gratamente emocionante.

Deleitar cada uno de los sentidos una maravilla.


Una mirada dulce y amarga llena de lujuria y pasión,

Tentadora y abrasadora.

Una boca, un beso cargado de un choque electrizante,

Que recorría cada parte de mi cuerpo mientras te besaba.


Eres el elixir de la vida.


Give me five

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