Las palabras tienen un poder que muchos no alcanzan a dimensionar.

Absolutamente nadie tiene el poder de decidir por otra persona, de juzgar sin tener conocimiento de la realidad y el contexto de esa persona en particular.Quizás para muchos tener la razón y decir lo primero que piensan o por el contrario, para alimentar su ego usan las palabras como arma de destrucción.

Es fácil opinar y hacer juicios de valor, pero lo cierto es que no es una verdad absoluta y que lo que sea que hagas o digas marcará para bien o para mal la vida de un ser humano.


¿Eso es honorable? No lo creo, poner los intereses propios por encima del bienEstar de ora vida es inaceptable.


Esta bien ponerte a ti en primer lugar, pero ¿es necesario hacer daño para sobresalir? 


Así pues, las palabras son la huella que dejamos en nuestro paso por el mundo.

Give me five

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