26/06/2018

El mejor amigo en el mundo mundial

Tavo, mi querido y adorado Tavo.

Nos conocimos en el primer semestre de la universidad, poco a poco pasamos de compañeros de clase a amigos. Mi confidente, cada lagrima, cada risa, todo a el se lo decía. Escuchar un consejo suyo, o que me pidiera uno ante algo que le estuviese sucediendo me hacia feliz.

Tantas anécdotas que contar, recién el comenzó a manejar, lo hacia a 30 kilómetros por hora, mas lento que los viejitos y yo lo regañaba cuando pasaban varios minutos intentando entrar en una glorieta, incluso un día camino al gimnasio (era tan perezoso que debía ir en carro al gimnasio que estaba a unas cuadras de su casa) tuvimos un accidente automovilístico donde un taxi choco contra mi puerta, casi me infarto, pero fue una tontería, y el comenzó a discutir con el taxista y yo le pedía a Dios para que el no le sacara la cruceta. Llamaron al transito y el no tenia ni el ID con el y me fui corriendo hasta su casa para buscar su billetera y volver. Incluso recuerdo nos varamos, no se bien que paso pero lo que recuerdo es que el no sabia ni como se manejaba el gato. Cuando llego a 80 kilómetros por hora yo aplaudí de la emoción.

Cuando coqueteaba con alguien yo lo molestaba y siempre reía con un poco de timidez en su rostro. Cuando decidimos entrar juntos al gimnasio, no se sabia cual era mas flojo de los dos, no volvimos luego de un mes, o algo así, camino a casa, como la primera semana que no tenia carro, siempre nos tentaban las comidas que olían a cada lado del camino, en especial unos chorizos de infarto.

No te burles, pero incluso me metí a Amway por el, fueron los dos millones de pesos peor invertidos y perdidos en toda mi vida. Aun tengo productos de esos en mi armario, pero tuve que usarlos yo porque de vendedora no tengo un pelo. jajajaja

Un 24 de diciembre estaba solo, su familia estaba fuera d la ciudad así que el vino a mi casa a celebrarlo con mi familia, luego de la cena, fuimos de rumba, el, otro amigo y yo en una discoteca donde solo habían tres mesas ocupadas incluyéndonos, lo pase muy bien, me divertí tanto, me sentía como desafiando al universo por estar allí en navidad. jajajaja

Lo amo, es un amigo pero lo amo. Es un sentimiento visceral que me hace imaginar su risa graciosa cada que pienso en el.

El era mi fotógrafo personal, mi acompañante de compras en varias ocasiones, el me ayudaba a elegir que comprar.

Siempre he querido lo mejor para el, mi vida sin el ha dejado un vació que no logro llenar.

¿Porque nos alejamos?  Paso que su novia en aquel entonces quería conocerme y yo a ella no, para mi ella lo estaba utilizando así que no quería ir con ella a cenar o tomar algo; el, para intentar convencerme, me hablo de mi ex, que aparentemente dejo de hablarle por mi, porque seria incomodo salir con amigos y ambos estuviésemos ahí. Eso me dolió, en mi mente el había hecho un sacrificio por mi y yo debía compensarlo. Lo que recuerdo es que mi reacción fue algo dramática, estábamos en su carro frente a mi casa y yo, con algunas lagrimas en mi rostro, me baje del carro y entre a casa para luego llorar como Magdalena.

Intento contactarme pero yo tontamente me aleje por completo y evite cualquier tipo de contacto.

Paso al rededor de un año, creo, y quise verlo de nuevo, así que a comienzos del año pasado, le hable, le dije todo lo que lo quería, todo lo que lo extrañaba y aparentemente retomamos nuestra amistad pero no fue lo mismo.

Para mi cumpleaños le pedí viniera y para ses sincera, al acercarse la hora, solo pensaba en verlo y me ponía nerviosa y ansiosa el no saber si llegaría o no. Pasadas unas horas lo vi llegar y corrí a abrazarlo y con lagrimas en mis ojos le exprese lo mucho que me hacia feliz verlo allí.

Mucho amigos de la universidad también vinieron, comenzamos a hablar y por alguna razón no lograba hablarle, era una sensación extraña, paso mucho tiempo de verlo casi todos los días a no saber nada de el.

Luego, le escribí, le exprese lo mucho que lo extrañaba y muchas de las cosas que escribí lineas taras, así que fuimos al cine y fueron las horas mas incomodas del mundo. No recuerdo ni que película vimos, solo recuerdo el silencio incomodo y justo ahora me rió de recordar ese desastroso intento de retomar la amistad, como sería de incomodo que no volvimos a vernos o tan siquiera a hablar.

Yo elimine su numero para no tener el impulso de llamarle o escribirle sabiendo que aunque lo intentara, el ya no es el mismo, no conmigo.

Desearía todo fuese como antes, pero eso es algo que no solo depende de mi. En caso de que algo cambie, hijos míos, les haré saber como ha de concluir esta historia.

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