Un terreno extenso para recorrer.

Sus lunares son la clave,

Trazan el camino hacia un tesoro,

La fuente de la eterna juventud.

 

Poco a poco conecto esos puntos,

Que van de su rostro a su cuello,

Siguen a sus hombros, su pecho y espalda,

Debes tomar una pausa para conocer la dirección exacta.

 

Al entender el contexto cartográfico,

Siguiendo el camino perfectamente diseñado.

Te encuentras con una marca en sus caderas,

Una trampa, la distracción más perfecta jamás vista.

 

Y justo ahí, cuando menos te lo esperas,

Esta la x en el mapa.

Una sensación que te llena, te complementa,

Permanecer allí la vida entera es la meta.

Give me five

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: